Dexclorfeniramina

Propiedades farmacológicas de la dexclorfeniramina

Mecanismo de acción

La dexclorfeniramina es una alquilamina con acción antagonista de los receptores histamínicos H1.

Farmacocinética

Administración oral y parenteral. Rápida absorción tras su administración oral. Distribución amplia por todo el organismo. Se desconoce si se excreta por leche materna. Se excreta por orina sin metabolizar. Duración de acción de 4-6h.

Indicaciones

Rinitis alérgica, rinitis vasomotora, conjuntivitis alérgica, urticaria, angioedema, reacciones alérgicas a hemoderivados.

Posología y vía de administración

Por VO se administran 6 mg (1 gragea) c/8-12h, ó 2 mg (1 tableta) c/4-6h. Por vía EV o IM la dosis es de 5-20 mg iniciales (habitualmente 10 mg). Posteriormente se podrán repetir tantas dosis de 10 mg como sean necesario hasta controlar la sintomatología o llegar a dosis acumulativa máxima de 40 mg/24h. En reacciones anafilácticas se puede administrar una dosis parenteral inicial de 20 mg.

Efectos secundarios

El más frecuente es la somnolencia. De forma ocasional puede aparecer urticaria, erupción cutánea, shock anafiláctico, fotosensibilidad, sudoración, sequedad de boca, nariz y garganta, escalofrios, excitación, agitación, convulsiones, hipotensión transitoria y poliuria.

Contraindicaciones. Precauciones

En hipersensibilidad conocida a la dexclorfeniramina, tratamiento con inhibidores de la monoamino oxidasa, recién nacidos, embarazadas, glaucoma de ángulo cerrado, ulcus péptico estenosante, obstrucción piroloduodenal, hipertrofia prostática sintomática, estenosis del cuello vesical y crisis asmática.

Interacciones

Antagoniza el efecto de la heparina. Potencia la acción de la noradrenalina y el efecto depresor del sistema nervioso central del etanol, benzodiacepinas, antidepresivos tricíclicos, barbitúricos, narcóticos y otros depresores del sistema nervioso central. Los inhibidores de monoamino oxidasa prolongan e intensifican el efecto de los antihistamínicos pudiendo aparecer hipotensión arterial grave.

Intoxicación. Sobredosificación

La sobredosificación o intoxicación por dexclorfeniramina puede causar desde la depresión del sistema nervioso central (sedación, coma, apnea) hasta su excitación (alucinaciones, temblor y convulsiones). Otros signos y síntomas pueden ser mareos, tinnitus, ataxia, visión borrosa e hipotensión arterial. En la intoxicación se han mostrado eficaces el lavado gástrico y la administración de carbón activado. Si predomina la clínica anticolinérgica, se ha utilizado fisostigmina para el tratamiento del delirium y de las taquicardias severas, actualmente no se recomienda ya que en la sobredosis de dexclorfeniramina existe un riesgo elevado de convulsiones. La hipotensión arterial se trata con dopamina, noradrenalina o fenilefrina. La adrenalina está contraindicada ya que puede aparecer hipotensión arterial aún más severa. Propanolol es el fármaco de elección para el tratamiento de las arrítmias ventriculares que pudieran aparecer. El tratamiento de elección para las convulsiones es la fenitoína ya que el diazepam, barbitúricos y los analépticos pueden incrementar la toxicidad. La hemodiálisis, hemoperfusión y diálisis peritoneal no han mostrado eficacia en la eliminación de dexclorfeniramina.